Para que las telenovelas se vuelvan musicales.
10 jul
Abordar problemas sociales es muy complejo, hay demasiados hilos para tensar alrededor: la susceptibilidad del público, instituciones encargadas de brindar ayuda a los afectados; por eso la gran mayoría de la publicidad que trata estos temas está cargada de una densa solemnidad y sensiblería a veces ridícula, cercana el lenguaje telenovelesco.
Este video (realizado por Circus, producido por Fat Free Films y dirigido por John Doe para la Fundación Peruana de Cáncer “Ponle Corazón” nos muestra un intento por salir de esa solemnidad, ofrecer otra forma de abordar las tragedias humanas, pero de una forma ridícula, plagada de humor involuntario, poniendo a los pacientes como limosneros.
Es un spot técnicamente bien realizado, pero la idea carece absolutamente de creatividad, toma gratuitamente la figura del niño, que en el imaginario cultural es vulnerable, y la ridiculiza, la expone, además, sin decir nada. No hay una sola línea o frase que diga algo nuevo sobre la enfermedad, o sobre la institución, o sobre los enfermos.
Tal vez, sólo tal vez, la idea era reivindicar la imagen de los niños con cáncer y tratar de aminorar la lástima que se siente por ellos en muchos sectores de la sociedad, pero sólo se logró vulgarizar su condición y embrutecer la imagen de la institución. Pero ofrece una idea para las televisoras: hacer que las telenovelas se vuelvan musicales.
Vía: Adsoftheworld.com
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