¿La PolÃtica Denigra a la Mercadotecnia?
29 abr
Algunos opinan que es al revés:
Policrato Philodemus en El Periódico de México:
[...] la difusión e imagen de los partidos polÃticos y de los candidatos a los puestos de elección popular, se han dejado en manos de los publicistas comerciales, cuya experiencia, conocimientos y costumbre es la de diseñar estrategias para promover productos destinados a la venta, dentro de un ámbito mercantilista en donde la competencia por el mercado hace que el reclamo comercial sea carente de ética [...]
El dejar que las campañas polÃticas sean manejadas por publicistas sin preparación ni sensibilidad polÃtico-social, ha tenido como consecuencia la degradación del quehacer polÃtico como actividad al servicio de la comunidad, para convertirlo en un asunto de mercadeo de estereotipos fabricados [...]

Seamos francos: Una buena parte de la sociedad realaciona a ambas disciplinas (polÃtica y mercadotecnia) con el “arte de mentir”. Sin embargo, es irresponsable pensar que una degrada a la otra bajo la terminologÃa “Mercadotecnia PolÃtica”. Es un hecho que, en ocasiones, vendemos la imagen de una persona en lugar de ideas, pero no todo en la mercadotecnia es “vender”. La mercadotecnia, en simple definición, es vender, comunicar, promover, modificar conductas y distribuir.
Parece ser otro texto de satanización de la mercadotecnia aludiendo a la rama publicitaria, aquella parte que conjunta a la comunicación con la atracción y la fidelización, a veces exagerando atributos, pero que no necesariamente significa “vender mala calidad” o “estupidizar a la sociedad”.
La mercadotecnia polÃtica siempre ha existido, que se le esté dando un mayor peso y sea disciplina de mayor estudio es simplemente distinto. ¿Acaso la gama de souvenirs y tortas con refresco del PRI ochentero no era mercadotecnia?. ¿Qué tal los lemas de campaña de los 70′s y aquellas frases presidenciales que hoy citamos como parte de los tristes momentos del paÃs?. En efecto, la mercadotecnia no es culpable de la situación actual del paÃs.
El mismo término “mercadotecnia polÃtica†es degradante y absurdo en su contenido, pues mientras que la mercadotecnia está concebida para vender productos y obtener un lucro, el quehacer polÃtico tiene como finalidad el servicio a la sociedad y la búsqueda del bien común [...]
Quizá sea un poco desafortunado el comentario, prejuicioso serÃa el término más cercano. Si la mercadotecnia sólo se tratase de vender productos y obtener lucro, no se porqué me siento tan orgulloso de publicar cosas como éstas.
Ni los mercadólogos, ni los publicistas, ni los creativos, ni las agencias, ni toda la industria de la mercadotecnia (incluyendo a encuestadoras, promotoras, etc.) tenemos la culpa de la carencia de credibilidad y/u honestidad de los polÃticos. Es cierto, somos factor importante para su posicionamiento, pero lo que ellos hagan en sus respectivos cargos queda bajo su propia responsabilidad. Asimismo, es responsabilidad del ciudadano informarse, y elegir a sus gobernantes libremente… y sobre todo, juzgarlos en tiempo y forma.
Finalmente, un juicio tan alardeante como el de este artÃculo resulta equivalente a decir que “todos los polÃticos son rateros” o que “todos los periodistas están en contubernio con el gobierno”. Supongo que ambas frases son falsas, ¿no es asÃ?.
[tags]Mercadotecnia, Marketing, Mercadotecnia Politica, Politica, Mexico, Elecciones2006[/tags]


Yo creo que no podemos hablar de “culpa” de nadie, menos generalizar, pero sàmotiva a relfexionar sobre la ética tanto de creativos, mercadólogs y polÃÂticos y sus equipos que trabajan en conjunto para “vender”.
Creo que el problema de estas elecciones es que se quieren vender PERSONAS, no PROPUESTA DE NACIÓN.
Saludos
Cierto, Gabriela! Sin embargo, tampoco es válido decir que ésto se originó desde la intensificación de la mercadotecnia polÃÂtica; siempre ha sido asÃÂ.
Consideremos que es importante vender imagen, es más fácil para la población escuchar a un candidato acorde a las caracterÃÂsticas que busca, que a una persona que no le transmite ninguna “emoción”. Como ejemplo, compara las campañas de Roberto Campa y Patricia Mercado: mientras el primero parece que le habla al viento, la segunda está logrando posicionarse al menos para mantener el registro ya que la imagen que está creando le interesa a un sector de la sociedad, al grado de que hay quien dice que ganó el debate y, por ende, está siendo escuchada en sus muchas o pocas propuestas.
Muchas gracias por tu comentario!!
Interesante post. Supongo que la ética vale lo mismo para “vender” candidatos o ideas que para vender productos. Una de las premisas de una buena acción de márketing es la honestidad con el público y la veracidad del producto. Como leàuna vez, “el peor enemigo de un mal producto es una buena campaña de marketing”. Vendas lo que vendas, no s epuede engañar y ofrecer falsas esperanzas sobre los benefÃÂcios porque, al final, no funciona.
Sobre este tema tal vez os interese el post “Publicidad o propaganda” de mi blog: http://comicpublicidad.blogspot.com/2006/01/publicidad-o-propaganda.html
Saludos.